Tarjetas revolving

Tarjetas revolving: qué son, por qué la deuda no baja y cuándo hay usura

Cómo funciona una tarjeta revolving, cuentas con cifras de por qué la deuda tarda tanto en bajar, cuándo se considera usura su TAE, la vía de la transparencia, qué pasa si dejas de pagar y qué información te tiene que dar la entidad. Con la fuente de cada dato jurídico.

Redacción de Guía Deuda Actualizada: 31 de octubre de 2026 Información general, no asesoramiento jurídico

En 1 minuto

  • Una tarjeta revolving es un crédito al consumo con interés, de duración indefinida o prorrogable automáticamente, en el que lo dispuesto no se paga entero al final de cada periodo de liquidación.
  • Por eso cuesta tanto terminar: el límite se recompone, los intereses y comisiones se capitalizan y las cuotas, bajas en comparación con la deuda, alargan mucho el tiempo de pago.
  • No hay una TAE fija de usura: el Supremo la compara con el tipo medio de las tarjetas de crédito y revolving del Banco de España, y considera el interés notablemente superior si la diferencia supera los 6 puntos porcentuales.
  • Si el contrato se declara nulo por usura, solo devuelves la suma recibida. La nulidad no prescribe, pero recuperar lo pagado de más es una acción personal con plazo: hoy, 5 años.
  • La cláusula del interés también puede revisarse por falta de transparencia: si es abusiva o no transparente, es nula y el contrato sigue sin ella si puede subsistir.
  • Dejar de pagar no borra la deuda: respondes con todos tus bienes, y para incluirte en un fichero de morosos la deuda tiene que ser cierta, vencida y exigible, y no estar discutida.

Si pagas cada mes una cuota pequeña de tu tarjeta y la deuda casi no se mueve, es probable que tengas una tarjeta revolving. En esta guía tienes qué es, por qué cuesta tanto terminar de pagarla, cuánto se paga de intereses, qué TAE se considera usura, qué pasa si dejas de pagar y qué te tiene que contar la entidad. Reclamar y anular el contrato tienen su propia guía: aquí va lo esencial y el enlace para seguir.

Qué es una tarjeta revolving

La normativa bancaria llama crédito revolvente o revolving al crédito al consumo con interés, de duración indefinida o prorrogable automáticamente, concedido a personas físicas, en el que lo dispuesto no se paga entero al final de cada periodo de liquidación. En la práctica funciona así: la entidad te concede un límite, tú compras con la tarjeta o sacas dinero, y en lugar de pagarlo todo a fin de mes devuelves una cuota. Lo que no devuelves sigue debiéndose y genera intereses.

El nombre viene del inglés revolve, «girar». Cada vez que pagas una cuota, la parte que reduce tu deuda vuelve a quedar disponible para gastar. Por eso puedes llevar años pagando la misma tarjeta: mientras sigas usándola, la deuda se rellena por un lado mientras la pagas por el otro.

La cuota: una cantidad fija o un porcentaje

Según el contrato, la cuota puede ser una cantidad fija al mes o un porcentaje de lo que debes en cada momento, a veces con un importe mínimo. Con una cantidad fija sabes lo que pagas, pero si es baja apenas cubre los intereses. Con un porcentaje, la cuota se encoge a medida que baja la deuda y el final se alarga mucho.

Cómo saber si tu tarjeta es revolving

El nombre comercial de la tarjeta no siempre lo dice. Antes de contratar una revolving, la entidad tiene que darte un documento separado con la modalidad de pago, nombrando expresamente el término revolving: si lo conservas, búscalo. Y busca estas señales en tus extractos:

  • Arrastras saldo de un mes a otro. Aparece una deuda pendiente que no corresponde solo a lo que gastaste ese mes.
  • Te cargan una cuota, no lo gastado. Una cantidad fija o un porcentaje, aunque hayas gastado más.
  • Hay una línea de intereses. Cada mes aparecen intereses o un coste por aplazar el pago.
  • El disponible sube cuando pagas. Lo que amortizas vuelve a estar disponible para gastar.

Si sigues con dudas, pregúntalo a la entidad y pídele tus cifras: más abajo tienes qué información tiene que darte y cuándo.

Por qué la deuda baja tan despacio

Cada mes se calculan los intereses sobre lo que debes. De tu cuota, una parte paga esos intereses y solo el resto reduce la deuda. Si la cuota es baja, casi todo se va en intereses; si es igual a los intereses del mes, la deuda no baja nada, y si es menor, crece. Es aritmética, y se ve mejor con números.

Con una cuota fija

Ejemplo ilustrativo

Cifras inventadas para el ejemplo: debes 3.000 €, el interés es del 2 % al mes y no vuelves a usar la tarjeta. El primer mes se generan 60 € de intereses. La tabla muestra qué pasa según la cuota fija que pagues.

Cuota al mesBaja la deuda el primer mesTardas en pagarlaPagas en totalDe ello, intereses
60 €0 €NuncaSin finSin fin
75 €15 €6 años y 10 meses6.096 €3.096 €
90 €30 €4 años y 8 meses4.993 €1.993 €
120 €60 €3 años4.200 €1.200 €
200 €140 €1 año y 7 meses3.602 €602 €
300 €240 €1 año3.381 €381 €

Con la cuota que solo cubre los intereses no terminas nunca, y con un poco más la deuda empieza a bajar. Y cuanto más baja es la cuota, más pagas por el mismo dinero: si te proponen bajarla para que te resulte más cómoda, esta es la cuenta.

Con una cuota en porcentaje

Ejemplo ilustrativo

La misma deuda de 3.000 € y el mismo 2 % al mes, pero ahora la cuota es un porcentaje de lo que debes en cada momento, con un mínimo de 20 €. Con una cuota del 2 %, la cuota es igual a los intereses y la deuda no baja nunca. Con un 3 %, al principio la deuda baja un 1 % al mes: tardas casi seis años solo en dejarla en la mitad y 17 años y 2 meses en pagarla entera, y pagas 8.110 €, de los que 5.110 € son intereses. Con un 5 %, la pagas en 7 años y 8 meses, con 1.849 € de intereses.

Como la cuota se encoge a la vez que la deuda, cada mes amortizas menos que el anterior hasta llegar al mínimo, y por eso el final se estira durante años. Puedes repetir el ejemplo en la calculadora de tarjeta revolving: escribe 3000 en el saldo, 24 en la TAE y 3 en la cuota (la calculadora pasa la TAE a interés mensual dividiéndola entre 12).

Si sigues usando la tarjeta

Ejemplo ilustrativo

Vuelve a la cuota fija de 90 € sobre 3.000 € al 2 % mensual: 60 € son intereses y 30 € bajan la deuda. Si cada mes vuelves a gastar 30 € con la tarjeta, la deuda se queda en 3.000 € todos los meses. En diez años habrás pagado 10.800 €: 7.200 € de intereses y 3.600 € de las compras nuevas. Y seguirás debiendo 3.000 €.

Pagas cada mes sin fallar y años después debes lo mismo: ninguna de las cuentas de arriba se cumple si sigues usando la tarjeta. El Supremo tuvo en cuenta estas peculiaridades de las revolving: el límite se recompone constantemente, los intereses y comisiones se capitalizan y las cuotas, bajas en comparación con la deuda, alargan mucho el tiempo de pago, hasta poder convertir al titular en un deudor cautivo.

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Cuánto te cobran de intereses

Depende de tu contrato: no hay un interés único para todas las tarjetas. El dato que tienes que buscar es la TAE, en el contrato o en los extractos. Es la cifra que cuenta: para saber si el interés es notablemente superior al normal del dinero se compara la TAE, no el interés nominal. Y en la información que la entidad debe mandarte al menos cada trimestre tienen que figurar el tipo deudor y la cantidad total, con principal e intereses, que acabarías pagando si no dispones más ni cambias la cuota.

Ejemplo ilustrativo

Una cuenta rápida para los intereses de un mes: lo que debes, por la TAE, dividido entre 12 y entre 100. Con 3.000 € y una TAE del 24 %, salen 60 € al mes. Si tu cuota es de 90 €, dos tercios se van en intereses. Es una aproximación, la misma que usa la calculadora.

Como referencia, estos eran los intereses de los contratos que examinó el Supremo:

  • En 2015, el Pleno de la Sala Civil del Supremo anuló por usurario un crédito revolving con un interés del 24,6 %, más del doble del interés medio de los créditos cuando se firmó el contrato.
  • En la STS 149/2020, la TAE era del 26,82 % y había llegado al 27,24 %, frente a un tipo medio de referencia algo superior al 20 % anual.

No son el precio de hoy, sino las cifras de esos casos; para saber si tu TAE es demasiado alta hay que compararla, como explica el apartado siguiente. Fíjate también en otro punto: la información previa al contrato tiene que decirte si el contrato prevé capitalizar las cantidades vencidas y no pagadas. Si es así, lo que dejas sin pagar pasa a la deuda y genera a su vez intereses.

Qué TAE se considera usura

La Ley de Usura, de 1908, declara nulo el contrato de préstamo en el que se pacta un interés notablemente superior al normal del dinero y manifiestamente desproporcionado con las circunstancias del caso. Se aplica a toda operación sustancialmente equivalente a un préstamo de dinero, sea cual sea la forma del contrato, y el Tribunal Supremo la ha aplicado a créditos revolving, asimilables a un préstamo personal al consumo.

No hay una TAE fija a partir de la cual haya usura: en las tarjetas revolving, el Supremo considera el interés notablemente superior al normal del dinero si la diferencia entre el tipo medio de mercado y el pactado supera los 6 puntos porcentuales (STS 258/2023, de 15 de febrero). Para aplicarlo hacen falta dos datos:

  1. La TAE de tu contrato. Se compara la TAE, no el interés nominal.
  2. El tipo medio de referencia. Es el de su propia categoría: el de las operaciones de crédito mediante tarjetas de crédito y revolving que publica el Banco de España en sus estadísticas oficiales. Qué dato de esa serie se toma en tu caso lo tiene que mirar un abogado con tu contrato: aquí no damos cifras del tipo medio.

Con los dos datos, la cuenta es una resta. No hay que probar además que aceptaste el crédito por tu situación angustiosa, tu inexperiencia o lo limitado de tus facultades mentales: basta con que el interés sea notablemente superior al normal del dinero y manifiestamente desproporcionado con las circunstancias del caso. Y el riesgo de impago de los créditos concedidos de forma ágil no justifica un interés así: la concesión irresponsable de préstamos al consumo a tipos muy superiores a los normales no puede ser protegida por el ordenamiento jurídico.

Las tres sentencias del Supremo que conviene conocer

SentenciaQué decidió
STS 628/2015, de 25 de noviembreAnuló por usurario un crédito revolving al 24,6 % y dejó claro que no hace falta probar la situación angustiosa del prestatario.
STS 149/2020, de 4 de marzoResolvió un recurso de Wizink Bank, con una TAE del 26,82 %, y fijó como referencia el tipo medio de las operaciones con tarjetas de crédito y revolving del Banco de España.
STS 258/2023, de 15 de febreroSituó en más de 6 puntos porcentuales sobre el tipo medio de mercado la diferencia que hace el interés notablemente superior al normal del dinero.

Si es usura, qué se recupera

Si el contrato se declara nulo por usura, solo tienes que devolver la suma recibida; y si ya has pagado parte de ella y los intereses, la entidad te devuelve lo que, en el total cobrado, exceda del capital prestado.

La acción para que se declare la nulidad por usura no prescribe, pero la de recuperar lo pagado sí: es una acción personal sujeta al plazo del artículo 1964 del Código Civil, que antes de octubre de 2015 era de 15 años y hoy es de 5. En una revolving usuraria, según una sentencia del Pleno de 2025, esa acción nace con cada pago mensual: se puede reclamar lo pagado de más en los cinco años anteriores a la reclamación extrajudicial o a la demanda, y en el caso resuelto ese plazo se amplió 82 días por la suspensión de los plazos del Real Decreto 463/2020. Por eso no conviene dejarlo para más adelante. Cómo se hace la cuenta y qué papeles hacen falta lo tienes en la guía sobre la nulidad del contrato revolving.

La otra vía: falta de transparencia y cláusulas abusivas

Además de por usura, la cláusula del interés de una revolving puede revisarse con los controles de incorporación y transparencia propios de las condiciones generales en los contratos con consumidores. Es un camino distinto, que un abogado puede valorar junto al de la usura. Aquí se mira, sobre todo, si te explicaron bien el producto:

  • Antes de firmar, la entidad debe explicar de forma transparente, por su contenido, su redacción y su lugar en el documento, cómo funciona la recomposición del capital y cómo influye en los intereses y en la amortización, y la relación entre la TAE elevada, ese mecanismo y las demás cláusulas que crean los riesgos.
  • Las condiciones generales deben redactarse con transparencia, claridad, concreción y sencillez, y no quedan incorporadas al contrato las que no pudiste conocer de manera completa al firmarlo ni, salvo excepciones, las ilegibles, ambiguas, oscuras o incomprensibles.
  • En los contratos con consumidores, las cláusulas no negociadas deben ser concretas, claras, sencillas y legibles: no lo son si la letra mide menos de 2,5 milímetros, el interlineado menos de 1,15 milímetros o el contraste con el fondo dificulta la lectura.

La falta de transparencia no hace abusiva una cláusula de forma automática, pero en las revolving, según una sentencia del Pleno de 2025, la falta de transparencia de la cláusula de la TAE, valorada junto con las del sistema de amortización, el anatocismo y la cuota mensual baja, provoca un grave desequilibrio contrario a la buena fe. Anatocismo quiere decir que los intereses generan a su vez intereses.

Las cláusulas abusivas, y las condiciones incorporadas de modo no transparente en perjuicio del consumidor, son nulas de pleno derecho, y el contrato sigue si puede subsistir sin ellas. Qué cantidades se recuperan en ese caso no lo podemos concretar aquí: lo concreta el juez, y conviene preguntárselo a un abogado con tu contrato. Lo explicamos con más detalle en la guía sobre la nulidad del contrato.

Lo que la entidad tiene que contarte, y gratis

La Orden EHA/2899/2011, de transparencia bancaria, tiene un capítulo propio para el crédito al consumo revolving. Estas son las obligaciones que fija hoy; si firmaste hace años, qué te tenían que dar entonces lo tiene que mirar un abogado con tu contrato.

CuándoQué tiene que hacer la entidad
Antes de contratarDarte, en un documento separado, la modalidad de pago nombrando expresamente el término revolving, si el contrato prevé capitalizar las cantidades vencidas y no pagadas, si se puede cambiar la modalidad de pago y un ejemplo con dos o más alternativas según la cuota mínima.
Al concederlaValorar en particular si tienes capacidad económica para cumplir a lo largo de la operación sin sobreendeudarte.
Si te echas atrásAceptar que desistas del contrato en catorce días naturales, sin dar motivos y sin penalización.
Al menos cada trimestreInformarte del importe dispuesto, el tipo deudor, la modalidad de pago y la cuota, la fecha estimada en que terminarás de pagar y la cantidad total, con principal e intereses, que acabarías pagando si no dispones más ni cambias la cuota.
Si tu cuota es bajaLas cuotas tienen por objetivo amortizar al menos el 25 % del límite concedido cada año; si la tuya queda por debajo, añadir ejemplos de cuándo terminarías y cuánto pagarías subiéndola un 20, un 50 o un 100 %, y la cuota que liquidaría toda la deuda en un año.
Si te amplía el límiteComunicártelo de forma individualizada con al menos un mes de antelación, con el nuevo límite, la deuda acumulada y la nueva cuota.
Cuando lo pidasDarte en un máximo de 5 días hábiles las cantidades pagadas y la deuda pendiente, desglosada en principal, intereses y comisiones, y el cuadro de amortización.
En todos los casosNo cobrarte por la información previa, la periódica ni los avisos de ampliación del límite; la que pidas tú es gratuita una vez al mes.

Ejemplo ilustrativo

Con un límite de 4.000 €, el objetivo es que las cuotas amorticen al menos el 25 % del límite cada año, es decir, 1.000 €. Lo de subir la cuota un 20, un 50 o un 100 % puedes probarlo tú en la calculadora.

Si no recibes esa información, o no la entiendes, pídela: es la forma más rápida de tener tus cifras reales antes de hacer cuentas o de reclamar.

Qué pasa si dejas de pagar la tarjeta revolving

Dejar de pagar no borra la deuda: de tus deudas respondes con todos tus bienes, presentes y futuros. Lo que venga después depende de la entidad, pero conviene saberlo:

  • Un fichero de morosos. Para incluirte en uno se tienen que cumplir unos requisitos: entre ellos, que la deuda sea cierta, vencida y exigible, y que no esté discutida por ti en una reclamación administrativa o judicial, ni en un procedimiento de resolución de disputas vinculante. Y tus datos solo pueden seguir ahí mientras dure el impago, con un máximo de cinco años desde que venció la deuda. Para comprobarlo tienes la guía para saber si estás en ASNEF, y la de cómo salir de ASNEF.
  • Una demanda, y lo que puede venir después. Si la entidad consigue una sentencia que declara la deuda, para ejecutarla tiene que presentar la demanda ejecutiva dentro de los cinco años siguientes a su firmeza, o la acción caduca. En un embargo de sueldo no se puede tocar la parte que no supera el salario mínimo, y de lo que lo supera solo se embarga un porcentaje por tramos. Tienes las cifras en la guía sobre cuánto te pueden quitar de la nómina.
  • El paso del tiempo. Reclamar la deuda de una tarjeta suele ser una acción personal sin plazo especial, y esas acciones prescriben a los cinco años desde que puede exigirse el pago. Pero la prescripción se interrumpe cuando el acreedor reclama, ante los tribunales o fuera de ellos, y cuando reconoces la deuda de cualquier forma. Lo tienes explicado en la guía sobre cuánto tiempo tienen para reclamarte una deuda.

Antes de llegar ahí, hay alternativas. Las deudas se extinguen, entre otras formas, por el pago, por la condonación y por la novación, así que puedes proponer a la entidad un calendario que puedas cumplir, una cuota distinta o un pago único a cambio de que perdone el resto. Eso sí: salvo que el contrato lo permita, no se puede obligar al acreedor a aceptar pagos parciales. Lo que acordéis, por escrito y antes de pagar. Cómo preparar la propuesta lo tienes en la guía para negociar tus deudas.

Si piensas reclamar el contrato, no dejes de pagar sin hablarlo antes con el abogado: es una decisión con consecuencias y conviene tomarla con tu caso delante.

Cómo se reclama, en resumen

Reclamar tiene su propia guía, cómo reclamar una tarjeta revolving, con los pasos y los papeles. Lo esencial cabe en cuatro pasos:

  1. Reúne tus cifras. El contrato, los extractos y la información trimestral. Lo que te falte, pídeselo a la entidad: arriba tienes qué tiene que darte.
  2. Intenta el acuerdo. Para que se admita una demanda civil hay que haber acudido antes a algún medio adecuado de solución de controversias; el requisito se cumple, por ejemplo, con la negociación directa entre las partes o entre sus abogados.
  3. Si no te dan el contrato, el Banco de España. El Banco de España no resuelve si el interés de una tarjeta revolving es usurario, porque es una cuestión que solo pueden decidir los tribunales; sí puede pronunciarse sobre la copia del contrato si la pediste antes en tu oficina o por el canal habilitado y no te la dieron.
  4. La demanda. La prepara un abogado con tus papeles, que te dirá si tu caso va por la usura, por la transparencia o por las dos vías.

Si la tarjeta es una deuda más entre otras

Si además de la tarjeta tienes préstamos, recibos atrasados u otras tarjetas, mira el conjunto antes de decidir nada. Empieza por saber qué deudas tienes. Si estás pensando en pedir un préstamo para cancelar la tarjeta, lee antes la guía de reunificar deudas: qué cuesta y cuándo conviene. Y si no vas a poder pagar lo que debes, mira la Ley de Segunda Oportunidad: puede pedir la exoneración de sus deudas cualquier persona física, sea o no empresaria, siempre que sea deudora de buena fe. El test de seis preguntas te orienta en un minuto.

Guías para seguir

Preguntas frecuentes

¿Qué es revolving en una tarjeta?

Es un crédito al consumo con interés, de duración indefinida o prorrogable automáticamente, en el que lo dispuesto no se paga entero al final de cada periodo de liquidación. Pagas una cuota, y lo que amortizas vuelve a estar disponible para gastar.

¿Cuánto te cobran de intereses por la tarjeta de crédito?

Lo que diga tu contrato: busca la TAE en el contrato o en los extractos. Como referencia, el crédito que anuló el Supremo en 2015 tenía un interés del 24,6 %, y el contrato de la STS 149/2020, una TAE del 26,82 %. Cómo calcular lo que te cuesta cada mes lo tienes más arriba.

¿Qué TAE se considera usura?

No hay una cifra fija: el Supremo compara la TAE con el tipo medio de las operaciones con tarjetas de crédito y revolving que publica el Banco de España, y considera el interés notablemente superior al normal del dinero si la diferencia supera los 6 puntos porcentuales. Qué tipo medio se toma en tu caso lo tiene que mirar un abogado con tu contrato.

¿Qué pasa si dejo de pagar mi tarjeta revolving?

La deuda sigue ahí: respondes de ella con todos tus bienes, presentes y futuros. Para incluirte en un fichero de morosos, la deuda tiene que ser cierta, vencida y exigible, y no puede estar discutida por ti en una reclamación administrativa o judicial. Y si la entidad consigue una sentencia, para ejecutarla tiene que presentar la demanda ejecutiva dentro de los cinco años siguientes a su firmeza. Antes de dejar de pagar, intenta pactar una cuota que puedas cumplir.

¿Puedo reclamar si ya terminé de pagar la tarjeta?

Depende de cuándo pagaste. La acción para que se declare la nulidad por usura no prescribe; la de recuperar lo pagado sí, porque es una acción personal sujeta al plazo del artículo 1964 del Código Civil, que hoy es de 5 años. En una revolving usuraria se puede reclamar lo pagado de más en los cinco años anteriores a la reclamación extrajudicial o a la demanda. Si terminaste de pagar hace poco, consúltalo cuanto antes.

¿El Banco de España puede decir si mi tarjeta es usuraria?

No: el Banco de España no resuelve si el interés de una tarjeta revolving es usurario, porque solo pueden decidirlo los tribunales. Sí puede pronunciarse sobre la copia del contrato si la pediste antes en tu oficina o por el canal habilitado y no te la dieron.

Esta guía es información general. No sustituye el consejo de un abogado sobre tu caso, y las normas y su interpretación cambian. Estamos sometiendo nuestras guías a la revisión de un abogado colegiado: cuando una lo esté, lo indicará aquí con su nombre y la fecha.

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